Días amargos los que he pasado. De ahí que lleve un par de días sin pasar por vuestros blogs apenas, y sin escribir aquí.
Finalmente mi tío, mi tío Angel falleció el domingo por la noche. El cáncer, el maldito cáncer ha podido con él. Bueno no. No ha podido con él. El, mi tío ha descansado. No se ha dejado vencer. Ha sido una dura carrera. Una dura maratón a la que se ha enfrentado y en la que ha conseguido llegar a la meta. Porque él nunca se rendiría. Porque mi tío, como buen aragonés, era un "cabezota" y tenía un par de cojones bien puestos. Y ha peleado hasta el último día. Y cuando ha llegado a la meta ha decidido "descansar".
Por eso estas líneas quería dedicarselas a él. Y decirle que aunque ya no esté aquí, y aunque no me pueda regañar porque decía que nunca le daba un beso y si un apretón de manos, que le echaré de menos, y que esté donde esté, desde aquí le mando el beso más grande del mundo.
HASTA SIEMPRE TIO.
Y así, con poco ánimo y bastante pena he salido esta noche a trotar un rato. Más por liberar la mente que por soltar piernas. Y he de decir que no ha acompañado mucho el día. Con esta ola de calor que nos azota, cuando he salido a eso de las nueve y media había casi 35 grados, así que imaginaos lo divertido que ha sido correr.
Al final he conseguido recorrer unos siete kilómetros más un par de tramos caminando para recuperar un poco el aliento en apenas 37´. No había ganas de más, ni tampoco quería arriesgarme con el calor que hacía. Esperemos que bajen las temperaturas un poco en unos días y también habrá que aprovechar para madrugar e ir al trabajo corriendo.
Nada mas que contar hoy. Tampoco hay ganas de mucho más. Un abrazo.